viernes, 18 de septiembre de 2009

Hoy haré un postre







Un postre que compartiré con gente cercana, cariñosa, que me traerá buenos recuerdos cuando mire agrás y piense en éste día, mi último día de mi vida presente, tal y como la conozco ahora. Un postre con trazas amargas, y otras muy dulces, que compartiremos riendo, y quizá llorando un poquito, aunque espero más sonrisas agridulces que lágrimas sabor a limón. Me voy a comprar. Compraré un paquete de felicidad, que combinaré con trocitos de alegría, una pizca de seriedad sin pasarse, y mucha mucha ilusión (para que sepa bien dulce). No queremos amargarnos la fiesta.

Stress

Maletas abiertas en el suelo de mi habitación, a medio hacer o incluso ya no sé si a medio deshacer. Hoy como con mis amigos en Darmstadt, despedida fugaz. Por la noche, cena con la familia y los vecinos, última oportunidad de llevarnos un buen recuerdo de todo ésto y quizá echar alguna lagrimita que otra. Y en mi barriga, a ratos una piedra pesada, y a ratos cosquilleos de nervios y anticipación.

Sé lo que me espera si me quedase aquí, pero no lo que pasará cuando me vaya. Éso me gusta. Llámame aventurera. Sí, soy así de impulsiva, pasional, alocada... El no saber le da emoción a mi vida. Es mi motor. Quizá por éso haya vivido en tantos sitios, en tantos pisos, con tantas gentes distintas... mudándome cada 6 meses. Y es que si no lo hago ahora, cuándo?




Juventud, divino tesoro, sólo hay una, y le estoy exprimiendo todo el jugo, la pulpa y las pepitas. Quieres un poco de mi zumo?

jueves, 17 de septiembre de 2009

Confirmado!


Después de seis horas en total, de dos viajes en tren con transbordos incluidos, pasear bolsas y portátil por múltiples estaciones conocidas y otras menos, y de pasar un día y medio en Oberhausen, he decidido mudarme con la que a partir de ahora es mi nueva hostfamily. Familia monoparental, para no perder la costumbre, padre soltero (cosa inusual) que vive con su hija que cumple 7 años el domingo, razón por la cual hemos decidido adelantar mi mudanza a éste mismo sábado para que yo pueda honrarles con mi presencia en la fiesta, cosa que le hace tremenda ilusión a la nena.

En realidad no me voy a Oberhausen, sinó a Bottrop, que hacen frontera la una con la otra. Pero como está tan al límite entre una y otra, el centro de Oberhausen queda más cerca. Me entusiasma la idea de enfrentarme no sólo a una nueva aventura de convivencia y educación, sinó a nuevas experiencias en nuevas ciudades, y con nuevas gentes! Me esperan Düsseldorf, Köln, Duisburg, Essen, Aachen, Bonn... Y la familia está deseando planear conmigo visitas a Berlin, Hamburgo y Munich! Preveo muchas actualizaciones en las que mis vivencias se desparramen a borbotones...

domingo, 13 de septiembre de 2009

Oberhausen

Martes 15 de Septiembre de 2009, a las 10'12, estaré de camino a la que quizá sea mi próxima nueva casa, en Oberhausen, una pequeña ciudad de Renania del Norte-Westfalia (o NRW), con muchas sonrisas en el bolsillo y una pequeña maleta de ilusiones algo temerosas. Y es que no quiero ilusionarme demasiado pronto, porque hay veces en que crees que es demasiado bueno para ser verdad, y acabas por darte un coscorrón contra la pared transparente que al principio no supiste ver, o que tan bien supieron esconder. Con suerte, todo lo que me han prometido no será más que éso, una pila de promesas bienintencionadas, que traerán de la mano a mi futuro más próximo y cercano, que ya revolotea por dentro de mi estómago...

Seguiré informando.

Nota al pie: cuando menos, habré conocido una ciudad más de éste país que me tiene hechizada.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Hüttenberg o Darmstadt, he aquí la cuestión...

En unas 48 horas he recibido más de 10 ofertas de distintas familias, para ser su nueva au pair, a partir de ya. Éxito rotundo! Evidentemente he tenido que ponerme exquisita (qué suplicio!) y empezar a descartar. Lo he reducido a 3 posibilidades (al menos, de momento), 2 muy cerca de Darmstadt, zona por donde vivo ahora, y otra al norte de Frankfurt, en Hüttenberg.
Éste fin de semana los conoceré, y podré decidirme por alguna de las 3 familias. Todo ésto en el caso de que no reciba ninguna oferta que me interese más.
De momento me decanto más por la familia de Hüttenberg, porque además de tener 2 niñas pequeñitas y súper graciosas, han demostrado estar muy interesados en mí, aumentando su oferta con diversas y agradables ventajas tales como un estudio individual al lado de la casa para mí, o incluso más dinero! Aunque el tiempo, y el fin de semana, serán los verdaderos determinantes del ganador de la batalla.

Nota al pie: comento aparte el caso extravagante de la señora francesa arrogante de Frankfurt. Ofrece mucho más dinero del que gano ahora, viviría en el centro centrísimo de Frankfurt, dispondría de un coche para llevar a las niñas al colegio y a sus actividades así como para mi tiempo libre, acepta a Phoebe y David en su casa... Nada más que ventajas, parece? Todo ésto a cambio de que me mude antes de éste domingo! Y cuando le digo que estoy bastante interesada, de pronto pierde el contacto. No me sorprendería que el domingo me llamase preguntándome que porqué no estoy en casa ya!

Si es que tiene que haber de todo en el mundo...

Y es que llevo cuatro noches sin dormir

El sueño dejó de visitarme cuatro lunas atrás, como anticipándose a toda la espectación y sucesos de los próximos días, concatenados, sin casi darme tiempo a respirar.

Un momento estoy pensando que ésto es lo que yo quería, y al siguiente una niña de 8 años me hace hipar descontenidamente e intentar llorar hacia adentro.
Al rato estoy pensando que todo va bien, pero ya después, ya después no. No. Todo no va bien. Todo se ha jodido bien. Éso es. Y prefiero quedarme aquí, esperando al otro lado del paso de peatones sin cruzar nunca a la otra acera, a la del odio, a la del no-quiero-volver-a-ver-tu-cara-porque-me-recuerda-aquello-que-nunca-pretendí-que-fuera-como-fue.

Pero como dicen los japoneses, crisis es oportunidad, y yo siempre he sido positiva, y no voy a cambiar ahora. Voy a agarrar éste momento de cambio, y voy a convertirlo en mi sueño frustrado. Voy a aprovechar la oportunidad que tengo de dar un cambio de 360 grados y quizá 180 más. Mi mamá me enseñó desde pequeña que se llora 10 minutos, nos secamos las lágrimas y levantamos la cabeza, bien alta, para seguir caminando hacia delante. Y éso es exactamente lo que pienso hacer.

Mi nueva oportunidad se esconde detrás de cada nuevo perfil, en cualquier otra ciudad, nuevas familias, nuevas casas, nuevos sueños, nuevas vidas... que traer a la mía. Y quizá desvarío, pero estoy feliz por ello. Pero claro, es que llevo cuatro noches sin dormir...

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Llegan tiempos de cambio...

Sopla el viento y me dice al oído que ha llegado un momento en el que grandes cambios, a consecuencia de grandes decisiones, van a llevarse a cabo. No voy a contradecirlo. Es probable que tenga razón. Aunque dicen que es el tiempo quien da la razón. Puede ser que sea cierto, puede ser que no, y también pueden ser las dos cosas.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Ésas pequeñas cosas que le hacen a uno más feliz

Volver de Mallorca fue para mí un handicap en varios sentidos. Primero, el emocional, volver a separarme de todos los seres queridos que tengo allí, durante un tiempo indefinido, ya que no tengo por seguro cuándo volveré de visita o para quedarme, y sobretodo por separarme de David.

En segundo lugar, es porque viajo con Ryanair. Los que hayan tenido tan dichosa experiencia antes, sabrán de qué hablo. Ryanair suele viajar a aeropuertos secundarios. Y en Frankfurt es el caso. No vuela a Frankfurt Main, sinó a Frankfurt Hahn, a una hora y media por carretera del primero. Y éste a su vez, a una hora de transporte público de donde yo vivo. Lo cual supone: una hora de espera en el aeropuerto de Palma, dos horas aproximadas de vuelo, una hora y media de autobús (por suerte cómodo y con aire acondicionado) hasta Frankfurt Main, y de allí a casa dos posibilidades. La primera, coger un tren de media hora hasta la estación de tren de Darmstadt, un tranvía hasta el centro de Darmstadt, un autobús que me deje a medio camino entre Darmstadt y Alsbach, y de nuevo un tranvía. Ésto por las obras que llevan a cabo en las líneas del tranvía desde hace un mes. Segunda opción: coger un tren directo a Alsbach, que tarda aproximadamente una hora desde Frankfurt, aunque la estación queda a 15 minutos andando de mi casa (maletas incluidas). Sensatamente escogí la opción que menos problemas ofrecía, la segunda.

Durante todo el trayecto, incluyendo el viaje desde Palma hasta Frankfurt, y de allí hasta llegar a casa, me leí dos revistas españolas femeninas llenas de consejos de belleza y "tips" sobre lo último en moda y varios viajes fantásticos que ni en broma podríamos permitirnos la mitad de los mortales, y agoté la batería del Ipod. Llegué a la estación de Alsbach cansada, con sueño, las piernas hinchadas de tanto tiempo pasado de pie y/o sentada, los brazos doloridos de cargar con las maletas y el bolso y miré hacia un paisaje triste y desolador (más que yo misma). El día era caluroso, pero el cielo estaba cubierto de nubes grises un tanto amenazantes. La estación es pequeña y fría, con nada del encanto que tienen las estaciones de las grandes ciudades, y se encuentra en medio del bosque del pueblo donde vivo, hacia las afueras. Por no haber, no había ni un triste perro vagabundo que me hiciera compañía. Me sentía muy vacía. Y de repente, al mirar de frente, entre los arbustos que había a cada lado del andén, encontré asombrada algo que llevo buscando desde que llegué en Abril: zarzamoras. Y ni corta ni perezosa, rellené hasta arriba del todo la botellita de agua que llevaba conmigo.


P.D. Me salió una tarta riquísima!

Vacaciones en Mallorca


Mi isla, mi refugio, donde reside mi alma. Pienso en Mallorca y me viene a la mente una imagen de mí misma, desayunando frente a la bahía de Palma mientras el sol se despereza sobre el puerto. 3 semanas pueden ser muy largas, muy intensas, y a la vez muy cortas. Día tras día de sol y playa, charlas necesitadas desde hace meses, abrazos de reencuentros, la shandy en una mano y algo q leer en la otra, despertarme y quedarme en la cama viendo como amanece sin ninguna prisa por salir de allí, noches largas q dejan cicatriz al día siguiente, recorrer mis viejas calles con ésa expectación que crece frente a lo ya conocido, pasiajes mediterráneos desde una ventanilla de un avión cualquiera, y ésa sonrisa que se dibuja en mi boca sin que yo haga nada por evitarlo.



Podria decir que he estado descansando, pero diría una mentira, ya que de entrada tampoco es que me deslome trabajando aquí en Alemania. Sin embargo, vuelvo con la sensación de que sí he descansado: he descansado en casa. He pasado horas tirada al sol, sin nada de qué preocuparme, una toalla y David son mi mejor compañía. He tenido todas aquellas conversaciones interminables que me prometía a mí misma y a mis conversadores, y de todos los tipos a imaginar: conversaciones de día, por la tarde, de noche, en medio de la oscuridad entrelazados, o caminando por algún paseo tratando de arreglar el mundo sólo con palabras, conversaciones que untar en las tostadas del desayuno, conversaciones calladas frente al mar con una cerveza en la mano, conversaciones histéricas y frenéticas de no ver a alguien en lo que acaba pareciendo mucho tiempo, conversaciones importantes y otras no tanto. Miento, ninguna importante, y a la vez todas.





Puedo decir que hasta ahora, siempre había estado de vacaciones en Mallorca, pero éste año he ido de vacaciones a Mallorca. Ahora entiendo porqué los turistas siempre vuelven. Siempre.

martes, 25 de agosto de 2009

Restart

Despues de unas refrescantes y bien aprovechadas vacaciones de 3 extensas semanas en mi amada Mallorca, y de un pequeño incidente con mi portátil que hoy ha sido por fin reparado, regreso y hago recuento de todas mis vivencias. En breve informaré. Gracias a los que siguen ahí.